monedas unipersonales

El que escribe esto es una persona que suele perderse en reflexiones teóricas, y a la que la realidad cotidiana sorprende con bastante frecuencia.

No hace mucho que había tenido con un amigo una larga parrafada sobre teoría económica, la necesidad (o no) de una moneda, los peligros de la generación centralizada del la generación del dinero y de la fijación del valor de cambio (son cosas que espero ir desgranando más adelante en relación con las monedas grupales, la intercambiabilidad de las monedas y la inexcusable aparición del broker, personaje siniestro donde los haya).

Y entonces recordé algo que me habían comentado sobre una persona que conocí hace un tiempo. Es uno de esos valientes que, en estos tiempos que corren, decidió echarse al monte y vivir de acuerdo con sus ideas. Este hombre cuida de un rebaño de cabras, y con la leche de las cabras hace quesos. Muy buenos por cierto.

Y claro, hace quesos de varios tamaños. Entre otros, hace unos quesos pequeñitos, de manera que puede guardar varios en el bolsillo. De manera que cuando baja a la ciudad y entra en un bar, puede canjear una cerveza por algunas de estas deliciosas obras de arte.

Eso es lo que yo llamo moneda con personalidad.

One Response to “monedas unipersonales”

  1. AMB Says:

    Soy una de esas semiinconsciente que cree que las cosas podrían funcionar de otra manera, casi como el de los quesos pero sin echarse al monte, así que con paciencia y mucho tiempo, voy a tratar de entender y leer lo que expones porque empieza interesante y de todos se puede aprender. Un saludo

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